Un niño ondea la bandera ecuatoriana antes de una procesión desde la Universidad de Brescia a la Catedral de San Esteban en Owensboro el 4 de octubre de 2025, antes de la Misa de clausura de la Semana Nacional de la Migración. ELIZABETH WONG BARNSTEAD | WKC
Se celebra los ‘Peregrinos en el camino’ en la Misa de clausura de la Semana Nacional de la Migración
POR ELIZABETH WONG BARNSTEAD, EL CATÓLICO DE KENTUCKY OCCIDENTAL
Al contemplar la Catedral de San Esteban , repleta de fieles de las múltiples culturas presentes en la Diócesis de Owensboro el 4 de octubre, el Obispo William F. Medley comentó que era “una de las vistas más hermosas que he visto en mi tiempo como obispo”.
Dijo que los fieles, que habían venido a celebrar la Misa de clausura de la Semana Nacional de la Migración de 2025, eran “peregrinos en el camino de esta vida a la vida eterna”.
“Esto es lo que tenemos en común como hijos de Dios”, comentó.
Desde los recién nacidos hasta los ancianos, los países de origen de los asistentes a la Misa incluían, entre otros, México, Myanmar (también conocido como Birmania), Guatemala, El Salvador, Filipinas, Venezuela, Ecuador, Vietnam, la República Dominicana del Congo y Micronesia.
Otros lugares de nacimiento incluyeron Kentucky y Puerto Rico, y el Obispo Medley, al enumerar las diferentes herencias en su homilía, animó a aquellos no mencionados a que le hicieran saber que ellos también estaban presentes.

Durante el ofertorio de la Misa de clausura por la Semana Nacional de la Migración en la Catedral de San Esteban del 4 de octubre, dos adolescentes entregan las ofrendas al Obispo William F. Medley. ELIZABETH WONG BARNSTEAD | WKC
Antes de la Misa, los fieles tuvieron la opción de reunirse en la cercana Universidad de Brescia para una procesión hacia la Catedral de San Esteban, donde el obispo los recibió en las puertas (la catedral fue designada como uno de los seis sitios diocesanos de peregrinación del Jubileo de la Esperanza).
El Diácono Cristóbal Gutiérrez, director del ministerio hispano/latino de la diócesis, ayudó a guiar e instruir a la multitud a través de un megáfono, especialmente mientras cruzaban con cuidado la calle Frederica, cuyo tráfico se detuvo para la procesión. Los participantes entonaron cantos y llevaron las banderas de sus países de origen, incluyendo una bandera estadounidense, y pancartas con los nombres de sus parroquias, mientras caminaban hacia la catedral.
A su llegada a las escaleras de la catedral, el Obispo Medley roció a todos los participantes con agua bendita.
Más tarde, en su homilía, el obispo reflexionó que se había preguntado si alguien asistiría a esta Misa: “No somos una ciudad grande. Y, sin embargo, el mundo se reúne aquí hoy”.
Reconoció que para muchos en la congregación ese día, “los caminos que los trajeron a Kentucky fueron complicados”, pero que “como sea que ustedes, sus padres o abuelos hayan venido, somos enriquecidos por su presencia aquí”, afirmó.
“Los invito a todos a orar por los Estados Unidos, para que sus ojos, brazos y corazones se abran para recibir a los pueblos del mundo, para que los Estados Unidos se convierta en una luz entre las naciones”, dijo, y agregó que “Jesucristo está en esta iglesia, en el corazón y el alma de cada hombre, mujer y niño aquí”.

Una mujer sonríe mientras participa en la procesión desde la Universidad de Brescia hasta la Catedral de San Esteban, antes de la Misa de clausura de la Semana Nacional de la Migración el 4 de octubre. ELIZABETH WONG BARNSTEAD | WKC
“Les agradezco por estar aquí, estoy orgulloso de que estén aquí”, dijo, expresando su oración para que todas las personas sean vistas “como hijos de Dios”.
Román Ayala, feligrés de San José en Bowling Green, había ayudado con el control del tráfico durante la procesión.
“No esperaba encontrar tantas personas y culturas”, dijo Ayala, cuya herencia es salvadoreña, y que disfrutó ver “todas las banderas y culturas a mi alrededor”.
Comentó que ésta fue su primera experiencia de una Misa multicultural, y que le hizo hincapié en que “el Señor Dios no es sólo para un grupo de personas. Fue hermoso ver todas las diferentes culturas reunirse y alabar a Dios”.
El Padre Martin Ma Na Ling, vicario parroquial de la Parroquia San Pío X en Owensboro, nacido en Myanmar, describió el día como “maravilloso” y expresó su gratitud al Obispo Medley por dirigir las celebraciones.
“La Diócesis de Owensboro es increíble”, dijo. “Así es como se ve la Iglesia”.

Un hombre lleva una imagen de Nuestra Señora de Guadalupe antes de caminar en la procesión desde la Universidad de Brescia hasta la Catedral de San Esteban, antes de la Misa de clausura de la Semana Nacional de la Migración el 4 de octubre. ELIZABETH WONG BARNSTEAD | WKC
Originalmente publicado en la edición de noviembre de 2025 del Católico de Kentucky Occidental.
